01 / Para asesorías y gestorías
Esto no va de juzgados. Va de Hacienda, de la Tesorería y de la Inspección, donde agosto sí cuenta.
pleitox lee el requerimiento, sabe de qué organismo viene —que es lo que decide con qué norma se cuenta su plazo— y te deja el escrito empezado. Aquí tienes el vídeo completo y, debajo, lo mismo por escrito para leerlo en un café antes de la demo.
Sin tarjeta. Con tus propios asuntos.
El vídeo, por capítulos
11 min de pantallas reales, sin maquetas: un una asesoría, sus clientes y sus tres mostradores, del requerimiento a la contestación. Son los capítulos del completo: cada uno lo abre en su minuto. Si tienes menos rato, en el play está la versión de 5 min.
En lo administrativo no hay mes inhábil. Contar un plazo de la AEAT con la regla del pleito te regala un mes que no tienes.
AEAT, Tesorería, INSS e Inspección entran por el mismo sitio. Reenvías la notificación y vuelve entendida.
Diez días para aportar, un mes para la reposición, el plazo de pago en voluntaria. El cómputo sabe cuál toca.
Sin tarjeta y con tus propios expedientes. Si no te ahorra tiempo, lo sabes antes de pagar.
02 / Tu día, del requerimiento a la contestación
Seis cosas que dejan de hacerse a mano
En el orden en que pasan. Cada paso es una pantalla real del producto, y en cada una está dicho también lo que pasa cuando el dato no consta: es lo que hace creíble el resto.
Entra la notificación, venga de donde venga
Reenvías a tu buzón de pleitox lo que te llega —el requerimiento de la Agencia Tributaria, el acta de liquidación, la providencia de apremio de la Tesorería, la citación de Inspección— y vuelve convertido en información: de quién viene, qué te pide y para cuándo. Todo en una bandeja, no una por sede electrónica.
Lo que no llega por correo se sube igual: el PDF que te bajas de la sede, la foto de lo que te trae el cliente o un comprimido con la carpeta entera.

Sabe de qué organismo es, y eso decide el plazo
No es un dato de archivo: de quién venga la notificación decide con qué norma se cuenta. El organismo, el número de expediente —que aquí hace de identificador, porque un requerimiento de Hacienda no tiene NIG—, el obligado con su CIF y qué te reclaman salen del propio documento.
Si la notificación no dice de quién es, lo dice y retiene el plazo en vez de aplicar una norma a ciegas.

Cae en su expediente
La notificación no se queda suelta: abre el expediente si no existía o se archiva en el suyo si ya estaba, con su organismo, su referencia y su obligado. Si el cliente no estaba en la cartera, te lo propone con el nombre que salió del documento y tú decides si lo das de alta: la ficha no se crea sola. Y la cronología cuenta el asunto en orden: qué llegó, qué se contestó y cuándo.

El plazo se cuenta con la norma que toca
Y aquí está lo que más caro se paga: en lo administrativo agosto es hábil, sin excepciones. Los meses se cuentan de fecha a fecha, no en tandas de treinta días; los días hábiles administrativos no son los judiciales; y el plazo de pago en voluntaria depende de en qué quincena te notificaron. El cómputo entero, día a día, está a la vista para que lo compruebes.
Cuando la fecha de notificación no consta, el plazo lo dice y te pide que la confirmes. Nunca se da por buena una fecha que nadie ha declarado.

El trabajo se reparte por mostrador
Una asesoría no tiene un mostrador, tiene tres: laboral, fiscal y escrituras. Cada departamento ve lo suyo y cada persona tiene sus tareas, con su prioridad y su fecha. En columnas se ve de un vistazo en qué punto está cada cosa, quién la lleva y —lo que de verdad se pierde— qué se ha quedado sin dueño.

Contestar no empieza en blanco
78 escritos —administrativos y judiciales—, y arriba los que encajan con este expediente: la aportación de documentación, la solicitud de aplazamiento, el recurso de reposición. El organismo, la referencia y el obligado vienen del expediente: no los tecleas. Y antes de presentarlo te dice lo que falta.
Sale un documento editable que firmas y presentas tú, por donde lo presentas hoy. pleitox no se conecta a ninguna sede electrónica.

03 / No es un programa de pleitos con otro nombre
Lo que es distinto en una asesoría, y aquí se respeta
Un producto pensado para pleitos cuenta agosto como inhábil y te pide un NIG que no existe. Éste conoce a tus organismos, y reparte el trabajo entre laboral, fiscal y escrituras.
Aquí no hay juzgados
Un producto pensado para pleitos cuenta agosto como inhábil y te pide un NIG que no existe. Éste conoce a la AEAT, a la Tesorería, al INSS, a la Inspección de Trabajo, a la DGT, al Catastro y al ayuntamiento, y cuenta con la norma de cada uno.
Tres departamentos, no uno
Laboral, fiscal y gestoría —escrituras, tráfico, tributos locales— trabajan sobre los mismos clientes pero no sobre los mismos papeles. Cada uno ve lo suyo, y el tablero enseña dónde está cada cosa sin que nadie pregunte por el pasillo.
El cliente llama mucho más
En una asesoría el teléfono es el producto: «¿me ha llegado algo de Hacienda?», «¿cuándo hay que pagar esto?». El portal le enseña sus fechas y sus documentos, y un chat que solo sabe de SU expediente.
Lo que entra por el mostrador
Te pasas por la oficina del cliente, te llaman, te traen una carpeta. Se escribe o se dicta en el expediente y hace el mismo camino que una notificación: resumen, tareas y cronología. Deja de vivir en un pósit.
El acto que queda firme
Lo que se pierde no es un trámite: es el asunto. Si pasa el plazo del recurso, el acto queda firme y el cliente paga. Por eso el cómputo se enseña entero, y lo que no consta se marca en vez de rellenarse.
La gestoría no vive solo de Hacienda
Una multa de la DGT, una regularización catastral, el ITP de una compraventa, el impuesto de sucesiones, la plusvalía del ayuntamiento: cada uno tiene su organismo, su plazo y su escrito, y los tres cuentan distinto. Están en el catálogo y salen arriba cuando el expediente es tuyo.
Volumen, no complejidad
No son cinco pleitos: son cien notificaciones al mes, casi todas de trámite. Llegan clasificadas y priorizadas, y la carpeta entera de un cliente se sube de una vez en lugar de documento a documento.
04 / Con tus clientes
La mitad del teléfono, contestada
«¿Me ha llegado algo de Hacienda?», «¿cuándo hay que pagar esto?», «¿mandasteis ya lo que pedían?». Cada expediente lleva un portal donde la empresa entra con su acceso y ve sus fechas y los documentos que tú hayas compartido, con un chat que solo sabe de SU expediente.
Se ve lo que tú compartes, ni un documento más: el resto de la cartera y tus notas internas no existen para ese portal. Y no opina de fondo —eso es tuyo—: responde sobre lo que hay en el expediente.

05 / Y el resto del despacho
Lo demás que trae, en una línea
- Subida por lotes: la carpeta del cliente, de una vez
- Un asistente que responde sobre TUS expedientes
- Buscar dentro de los documentos, no solo por título
- El calendario con los vencimientos de todo el despacho
- El consumo del plan, a la vista mientras trabajas
- El despacho a varias manos, con lo que cada uno puede ver
- Que la empresa dé de alta al trabajador desde su portal
- Compartir el expediente con el abogado o el procurador que lo lleve
Gratis y sin registro
Cuatro herramientas de plazos
06 / Antes de que lo preguntes
Lo que no hace
Dicho aquí para que la demo se dedique a lo que sí hace. El criterio jurídico sigue siendo tuyo, y lo que sale del despacho lo manda una persona.
No se conecta a ninguna sede
Ni a la AEAT, ni a la Seguridad Social, ni a tu certificado digital. Trabaja con la notificación que ya te llega y con el PDF que te descargas. Tu forma de notificarte no cambia.
No presenta ni paga nada
Te deja el escrito editable y el plazo contado. Presentar, pagar o aplazar lo sigues haciendo tú por donde lo haces hoy.
No hace tu trabajo
Lee, clasifica, cuenta y propone. El criterio sobre qué se contesta y cómo sigue siendo tuyo, y cada dato trae al lado de dónde ha salido para que lo compruebes.
No se inventa fechas
Si la fecha de notificación no consta, lo dice y te pide que la confirmes. Si no sabe de qué organismo viene, retiene el plazo en vez de aplicar una norma a ciegas.
No es un programa de contabilidad
No lleva tu contabilidad ni presenta modelos. Se ocupa de lo que llega, de lo que abre plazo y de lo que hay que contestar, que es lo que hoy vive en una bandeja de correo.
Tus datos, en Europa
La información del despacho se guarda en infraestructura europea, con copias de seguridad y el contrato de encargo del tratamiento que exige el Reglamento.
07 / Para la demo
Qué traer para verlo con tus asuntos
Media hora. Sin diapositivas: el producto abierto y tus papeles dentro. Lo que traigas se procesa delante de ti y se borra al terminar si lo prefieres.
Dos o tres notificaciones reales
De organismos distintos, y mejor si una abre plazo de verdad: un requerimiento con diez días, un apremio, un acta. Es la que se convierte en cómputo delante de ti.
Una con la fecha discutible
De esas donde no está claro cuándo se entiende notificada. Es donde se ve que el producto lo dice y te lo pregunta en vez de inventárselo.
La carpeta de un cliente
Con lo que se ha ido acumulando. Se sube entera y se ve cómo queda repartida por expediente y clasificada.
Las tres preguntas que te harías
«¿Y agosto?», «¿y si son dos departamentos los que lo tocan?», «¿y lo que ya tengo en carpetas?». La demo está para responderlas sobre tus expedientes, no sobre los nuestros.
08 / Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan las asesorías
Sí, en lo administrativo, que es como manda la Ley 39/2015: no hay mes inhábil. Y cuando el asunto pasa al contencioso, el cómputo cambia de reglas y agosto vuelve a ser inhábil. Esa diferencia es exactamente la que provoca el error más caro del oficio.
